La otra cara de MYA
Beat está arriba. No en el sentido figurado — literalmente en la planta superior de MYA. Y todo cambia: los graves son más profundos, el tempo más oscuro, el ambiente más íntimo. Menos mainstream, más underground. Si la Sala Principal es la fiesta que todos conocen, Beat es donde los que entienden de música van a perderse un rato. Techno, baseline, deep house que no escuchas en la radio pero que sientes cuando el subwoofer te golpea en el pecho. Un espacio más pequeño, más cercano, donde el DJ y la pista se miran de verdad.